En este texto se habla de una tendencia que por lo que parece aunque haya existido desde siempre ahora se esta extendiendo entre la juventud, no hablamos de una etapa de rebeldía propia de la mayoría de los jóvenes sino de una continua concesión de todos los caprichos que tienen los hijos y una justificación para cada uno de los actos que han hecho mal, la mayoría de los padres que hacen esto es por que han tenido una infancia bastante dura y llena de restricciones por eso creen que deben hacer todo lo posible para que eso no vuelva a suceder con sus hijos, el problema esta en que cuando intentan imponer algunas normas a sus hijos ya es demasiado tarde y, por decirlo de algún modo "se le han escapado de las manos" y no son capaces de resolver el problema solos y confían en que otros sen capaces de arreglar lo que ellos no han sido capaces de contener y comienzan a ver como la indisciplina que han incentivado se apodera de la mayoría de decisiones y actos de sus hijos.
Personalmente soy partidaria de que las cosas deben ser dadas como recompensas,por las notas por el comportamiento en casa o fuera de ellas y de forma extra en algunas ocasiones pero que hay que enseñar desde pequeños que no siempre se va hacer lo que nos venga en gana y que las cosas se consiguen con esfuerzo, sinceridad y diálogo, quizá esta tendencia sea porque en mi casa a pesar no negarme con demasiada frecuencia aquello que pido casi siempre se me ha impuesto una condición, con los años aprendí que podía hacer que mi padre me dejase un rato más cuando salía los sábados por la noche si hablaba con él y le daba algunas razones, sin chillar enfadarme o irme llorando a mi cuarto (como muchas veces sucedía con mi hermana) la mayoría de las veces acababa cediendo,o llegábamos a un acuerdo intermedio entre ambos, y siempre procuraba llegar unos diez o cinco minutos antes para no apurar demasiado la hora y a día de hoy continúo con la misma técnica aunque ahora que mi padre sabe que soy bastante madura y que tengo medio amueblada mi cabeza es él quien me pregunta a la hora a la que mas o menos llegaré a mi casa.
Creo que aunque algunas veces me haya emberrenchinado por conseguir algo y mis padres no me lo hayan concedido, siempre me han dado en mayor o menor medida todo lo que pudieron (dependiendo de la situación económica del momento) pero siempre lo han hecho pidiendome un esfuerzo por mi parte, por ello creo que no lo han debido hacer del todo mal,pues me han enseñado a conformarme con lo que ha habido,a ganarme lo que he recibido y lo más importante me han enseñado a pensar como conseguir aquello que he querido.
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